Despues de disfrutar de la magia de Los Cedros de Magdaleta Alto nos dirigimos al Valle de Intag a una comunidad muy pequeña llamada El Rosal. Su gente, casi toda familia, es maravillosa y nos recibieron con los abrazos abiertos. Toda esta zona del Valle ha sufrido lo que se podria llamar el acoso de la explotación de las minas. En la cena nuestro guia junto a los demas vecinos nos contaron los enfentamientos y conflicos que sufrieron con una compañia canadiense que tenial la concesión para la explotación de las minas, desde amenazas con pistolas, enfrentamientos, etc, pero lo mejor fue como afrontaron el problema, TODO EL PUEBLO JUNTO, mujeres y hombres fueron contra ellos. Esta comunidad tiene una capacidad de organizarse y asociarse espectacular.
Las mujeres han creado una microempresa de elaboración de jabones de aloe vera. Han tenido que solventar un monton de problemas para que esta micorempresa funcione como ahora lo hace. Las mujeres tambien han creado una coordinadora de mujeres y se han unido entre otras cosas para intentar disminuir el maltrato familiar, su formación y aumentar su autoestima.
Laura








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