De camino a la Sierra hicimos una parada en Santo Domingo y asi pudimos conocer a la comunidad de indigenas los Tzachilas. Mantienen sus tradiciones y costumbres su lengua y atundiendo. Por la noche pudimos conversar con su Chaman quien nos hizo una limpieza a cada uno. Fue fantastica y todas y todos, pues en esta parte del viaje nos acompañaban Olivier, de Francia y Diego, su traductor,salimos con una sensación de paz interior increible. Llego la hora de dormir, sisi, en una cabaña que no estaba en alto como ocurria en la Amazonia, y las mosquiteras enganchadas en los colchones para que ningun bichito… y mosquito no pudiera aprovecharse de nuestros cuerpecitos.
Laura




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