Bueno, ahora escribo yo, Ángeles, que hasta ahora había intentado “escaquearme”….Los días siguientes nuestro destino era el Valle de Manduriacos. Una furgoneta nos llevó, a través de paisajes montañosos y fondosos de gran belleza, hasta el Chontal, que es una de las comunidades mayores del Valle, allí conocimos a Janet, la dueña de la casa donde nos alojamos esa noche. Al día siguiente, junto con los niños de la casa, visitamos la Cueva de los Tallos, unos pájaros nocturnos que habitan en muy pocos lugares.
Luego, nos esperaba Darwin con su camión, conocido en la zona como “la bestia”, para llevarnos al encuentro de las Mulas que nos llevarían a nuestro próximo destino “Los Cedros”. Después de tres horas y pico en mula, con nuestros cuerpecitos algo perjudicados por el movimiento de los animalitos en cuestión, llegamos a nuestro destino…..simplemente nos quedamos sin palabras….es un lugar realmente maravilloso que definimos como “un lugar en el mundo”. Los Cedros es una reserva biológica de gran riqueza, aquí añadimos un vídeo en el que José, el director de la reserva, cuenta la importancia y los riesgos de este ecosistema.
Después de una tarde de relax y de una deliciosa cena, dormimos como angelitos, para que nuestros cuerpos se recuperaran del trote al que habían sido sometidos.
Al día siguiente, junto con Fausto, nuestro guía, hicimos una caminata de unas cinco horas por la reserva, fue realmente fascinante, se trata de un bosque de gran riqueza y diversidad. Nos bañamos en una cascada y en la poza de la miel (una pequeña laguna donde nos dimos unos chapuzones geniales), bueno, cuando ya nos íbamos, con la ropita seca, me caí dentro de la poza, así que tuve que hacer la última hora de camino con los pantalones empapados escurriendo en las botas de agua….en fin, me caigo poco, pero cuando lo hago, me luzco!!!
Al día siguiente debíamos abandonar Los cedros y, con gran pena, porque nos hubiéramos quedado varios días allí, nos despedimos de José y, esta vez caminando, bajamos hasta Magdalena Alto, donde nos conocimos a Rubiela y a parte de sus 16 hijos….
Hicimos una visita a la escuela y estuvimos jugando un rato con los niños. Por la tarde, después de darnos un agradable baño en el río, nos tomamos una cervecitas y estuvimos conversando durante un largo rato.
Al día siguiente, temprano, unas caminando y otras en mula nos dirigimos otra vez al encuentro de Darwin y su camión que nos llevaría a la “civilización”. En el camino, Carme intentando esquivar unas zarzas…..se cayó de la mula!!!!! – otra que se cae a lo grande!!-
Nuestro próximo destino sería El Rosal….
























Comentarios recientes